Palabras que se nombran despacito entre susurros de forma delicada, recatada. Tenemos historias familiares no contadas.
La lengua kichwa muere, mueren sus hablantes, mueren los conocimientos, muere la musicalidad, las historias contadas...
En este imaginario no existe el kichwa rural viajero o normal- mente se asocia a estigmas: ignorante, pobre, sin clase.
Escribir en kichwa es una intención política personal.
Tenemos derecho a una salud mental con pertinencia cultural y a un trato digno como amawtas/sabedores.
Escribir mientras se cuida y se es mujer originaria representa un gran desafío por el cual celebramos triplemente su premio...
La música mueve a las warmikunas que saltan, zapatean, bailan en el espacio más seguro, sororo, alegre, rítmico y sanador para nosotras.
(...) es recomendable para todos los/las humanos gentiles con la sabiduría kichwa y dispuestos a dialogar con la luna...
Les invito a escribir, leer autores en lenguas originarias y en esos otros lenguajes que tienen un mundo literario por deleitarnos.
Sin duda, la pobreza con énfasis en la etnicidad y género en Ecuador merece ser estudiada, así como proponer alternativas.
Será importante mantener estas sabidurías que nos han enseñado nuestras primeras mujeres...
Busquemos a las mamas, no para cumplir la paridad funcional de género... sino porque es necesario dialogar y aprender...
Su trabajo intelectual y poético es múltiple, no solo busca sanar, hablar-hacer justicia social, sino también busca justicia epistémica...
Impera la idea de seguir viéndonos como “aquel oprimido que actúa con bondad”, suprimiendo nuestra voluntad de poder.
Sanar el miedo con mucho respeto y con el acompañamiento de las guardianas de los saberes en medicina ancestral.
Para ellas, además del miedo infundido por el contexto actual, está el miedo a ser mujer, y negra...
Luchar en procesos organizativos y colectivos entre mujeres significa resignificar la vida de cada una de ellas.
En marzo del 2023 se estará realizando un encuentro de mujeres originarias.
La racialización es el hilo que separa entre un concepto y un hecho.
Nos preguntamos con mi compañera Tamya qué implica ser mujer fuerte/sinchi warmi. Nos preguntamos ¿cuál es el costo de dejar de cuidarnos y cuidar a todas?
Judith Requene, artista visual, mujer afroecuatoriana esmeraldeña, reflexiona los privilegios del arte convencional vs. las barreras de ser mujer artista afro.
Es necesario dar la bienvenida al equinoccio, pero a la vez se requiere que las mujeres estemos bien en un alli kawsay.
Las actitudes racistas y la idea de considerar a las mujeres kichwas como inferiores se muestra en la cotidianidad.
El racismo deja grandes consecuencias psicosociales y urge destapar su naturalización en todos los espacios.
El sistema político ha sido construido desde un enfoque patriarcal y hegemónico. A las mujeres dentro de su ejercicio político se les critica su imagen, ética.
Este ejercicio de decisión sobre la vida de las akllas es una forma de control, de supremacía masculina...
El agresor no solo es un hombre blanco, sino un compañero de nuestras comunidades, una pareja, alguien del ayllu.