40 años no es nada, que en realidad se llama Negociemos, de la argentina Alicia Muñoz, fue el título que eligió Martha Ontaneda para estrenar esta adaptación en Ecuador. “Ya la habían dado en Miami. Allá me presentaron a Alicia y le comenté sobre la idea de traerla a Ecuador. Ella estuvo de acuerdo. Así fue que en 2018 fue la primera vez que se presentó; fue un éxito total. La obra es muy bonita y divertida”, cuenta la actriz guayaquileña, quien también relató por qué se pospuso el reestreno de la obra en el Teatro Sánchez Aguilar.

“Nos fuimos con mi esposo a Miami. De acá nos fuimos bien. Estuvimos en una localidad muy turística llamada San Agustín, a dos horas de Orlando. Allá nos percatamos de que la gente no se cuidaba, andaban sin mascarillas, no se quieren vacunar por lo que no sabes a quién tienes a tu lado. Nosotros andamos con mascarilla y alcohol, y entre la multitud en algún momento nos descuidamos. Nos contagiamos de COVID. Nuestros síntomas empezaron cuando regresamos a Ecuador. Ya nos habíamos vacunado, pero nadie está libre de contagiarse. Según los médicos que nos atendieron, fue moderado, seguramente porque las vacunas nos ayudaron. Yo vi la muerte, mi esposo tuvo fiebre muy alta, pero a mí no me dio fiebre. Esta enfermedad en cada persona es tan distinta. Nunca perdimos el olfato ni el gusto, pero yo no respiraba bien, eso era lo que más me angustiaba. Fue muy difícil. Obviamente la obra se pospuso porque esta es una enfermedad muy larga y la recuperación demora a veces meses. El 4 de agosto yo ya no estaba bien y a la siguiente semana el Teatro pospuso la obra para este 18 de agosto. Ahora ya estoy caminando, ya salimos de esto. Hay que ver qué secuelas deja esta enfermedad. Ya nos hicimos exámenes y estamos fuera de peligro. A Marcelo (Gálvez) no lo contagié a pesar de que ensayamos; él está bien. Es una enfermedad rara. Mis tres hijas que estuvieron conmigo tampoco se contagiaron. Hemos estado ensayando con todas las medidas de protección. Ya estamos bien y listos para el reestreno. No fue necesario hospitalizarme”, cuenta Ontaneda.

En la obra 40 años no es nada, Martha Ontaneda encarna a Amalia, una mujer fresca, llena de vida, hace yoga, siempre está en contacto con la naturaleza. Es muy naturista, siempre está tomando sus tés de hierbas, hace respiración, le gusta la vida al aire libre. No cree en la medicina convencional sino que toma agua de hierbas. Ella es muy de lectura. Mientras que Miguel, el personaje que protagoniza Marcelo Gálvez, es totalmente diferente a ella. Es un hombre que ha sufrido, está viudo, es muy hipocondriaco, está entregado a los fármacos, para todo toma pastillas, pone alarmas para tomarlas. Es depresivo, cree que ya está viejo y que se morirá pronto.

Ontaneda hace un llamado a la ciudadanía e invita para que vayan al teatro. “Por culpa de personas que no se quieren vacunar el problema es más grande para quienes nos hemos contagiado. He sabido que mucha gente que ha ido a la Florida ha venido contagiada. No me cabe en la cabeza que algunos no quieran vacunarse. Si no hubiese estado vacunada quién sabe cuál habría sido mi suerte. Hago un llamado a la gente a que piensen que no están solos en el mundo, tienen familiares, amigos y los pueden contagiar. Si todo el mundo se vacuna estamos protegidos y podemos reactivarnos y volver a vivir. Tienen que vacunarse para protegerse y protegernos. Da la impresión de que las personas se han olvidado. Esto no ha terminado. Veo que hay reuniones, fiestas, bodas con gente bailando en lugares cerrados sin mascarilla. Tienen que seguirse cuidando. La vacuna ayuda, pero no es suficiente. Es importante guardar distancia, usar alcohol, ponerse la mascarilla todo el tiempo, sobre todo en lugares cerrados. Si no hay necesidad, no se la saquen”.

  • Obra: 40 años no es nada
  • Lugar: Al aire libre en el Teatro Sánchez Aguilar
  • Fechas: miércoles 18 y 25 de agosto
  • Hora: 20:00
  • Entradas: $ 15 (web del Teatro Sánchez Aguilar o directamente en boleterías del teatro). Venta de 09:00 a 18:00 o en puerta sujetos a disponibilidad.