Antes de emprender online recomiendo implementar un análisis FODA lo más honesto y aterrizado a nuestra realidad, pues este marcará el camino a seguir. Los componentes del FODA corresponden a factores internos y externos.

Factores internos

Fortalezas

Las fortalezas son parte del análisis interno sobre el producto o servicio con el que quieres emprender tu negocio. La fortaleza es la capacidad o recurso que tienes para alcanzar tus objetivos; aquí entran en juego aristas como la capacidad de trabajo que dispongas como personal, herramientas y presupuesto.

Las preguntas que debes hacerte al respecto son:

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¿Qué hace diferente a mi empresa o producto?

¿Ofrezco un producto o servicio mejor que otras empresas similares?

¿Con qué talentos cuento?

¿Mi equipo de trabajo para el emprendimiento está compuesto por personas comprometidas con el trabajo y con visión a futuro?

¿Qué habilidades debe tener mi equipo de trabajo?

¿Cuáles son las habilidades interpersonales de mi equipo de trabajo?

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Para reconocer tus fortalezas, anota todo aquello que consideras positivo de tu emprendimiento o dentro de tu empresa, por ejemplo:

Si conoces bien a tu mercado.

Si tu contenido es interesante para el grupo objetivo.

Si tu contenido genera interacción en redes sociales.

Si tu nombre es conocido.

Si has logrado crear un vínculo con tu audiencia, etc.

Debilidades

Las debilidades son factores que influyen en el aspecto interno de tu empresa, pero en este caso son factores que la afectan, dificultan nuestra actividad y crecimiento; y adicionalmente, nos colocan en una posición inferior a la de nuestra competencia. Además, minimizan las posibilidades de éxito.

Algunas cosas para tomar en cuenta para definir como debilidades son:

El nombre de tu marca no está posicionado como debería.

Desconocimiento del mercado.

La falta de capital y de experiencia.

Tu reputación es débil con tus clientes.

Tu contenido en línea no tiene buena calidad.

No existe un control de la información de las campañas en redes sociales.

Hay una mala gestión de redes sociales.

Tus conversiones son bajas.

Tu nivel de engagement es mínimo o inexistente.

La tasa de apertura de tu lista es baja o mínima.

El porcentaje de rebote es alto y el de permanencia en el sitio es nulo.

Cuando ya conoces cuál es el problema, sabrás por dónde debes atacar. Algunas preguntas que debes hacerte para lograr disminuir estas debilidades son:

¿Qué se puede mejorar?

¿Qué es lo que el producto o servicio hace peor que la competencia?

¿Qué se puede hacer para ser mejor que los competidores?

¿En qué posición nos sitúa Google?

¿Qué imagen transmitimos?

¿Cuáles son los motivos por los que no puedes hacer algo mejor?

¿Tenemos una web adecuada en la que los usuarios encuentran lo que buscan fácilmente?

¿Estamos presentes en redes sociales?

¿Gestionamos bien nuestra presencia en esas redes?

¿Cuáles son nuestros recursos?

¿Las debilidades tienen que ver con recursos insuficientes o con una mala gestión de los recursos que se encuentran disponibles?

¿El tiempo de descarga puede optimizarse?

Factores externos

Oportunidades

Las oportunidades hacen referencia a las condiciones externas existentes para lograr el objetivo que te has planteado. Analiza cuáles son las oportunidades reales que existen en este momento y a futuro; para el efecto te recomiendo:

- Recopilar información actualizada de tu industria.

- Conocer cuáles son los productos o servicios que son tendencia en el área, siempre enfocándote en el 20-80.

- Determinar si esos productos ya cumplen las necesidades de consumo.

- Tener en cuenta si existen cambios tecnológicos, sociales, familiares y de consumo en general de los que podrías beneficiarte.

Debes tener una visión de largo plazo, holística, integral y que incorpore una perspectiva macro con respecto a las oportunidades y factores que juegan a nuestro favor; adicionalmente, hay que analizar todos los factores externos que benefician a la empresa o el emprendimiento, por ejemplo, puedes apalancarte en el alcance orgánico y viral de las redes sociales para generar mayor impacto.

Amenazas

Las mismas variables que pueden convertir al proyecto en una oportunidad, pueden resultar una amenaza. Las amenazas son aquellos factores que afectan a la empresa desde el exterior, es decir, por terceros que son ajenos y totalmente fuera de nuestro control. Siempre hay que estar alerta y aquí la palabra clave es “prevención”.

Entre las amenazas podemos tomar en cuenta:

Las estrategias digitales que están llevando a cabo tus competidores.

Situaciones que pudieran frenar tu manejo de redes sociales.

Nuevas formas de interacción que se están volviendo tendencia entre tus seguidores, de las cuales no tengas conocimiento o no las tengas implementadas.

Si el competidor hace un cambio de estrategia.

El advenimiento de nueva tecnología.

Cambio en los hábitos de consumo.

Para definir de mejor manera cuáles son las amenazas más importantes, podemos hacernos preguntas como:

¿Qué demanda existe del producto o servicio que ofreces?

¿El producto que ofreces es temporal o atemporal?

¿Hay mucha competencia en nuestro ámbito de influencia?

¿Qué tipo de competidores vas a tener?

¿Hay suficiente mercado en nuestro ámbito de influencia?

Para minimizar el riesgo de las amenazas debes tener en cuenta:

¿Qué cosas hacen los competidores mejor que tú?

¿Cuáles son los obstáculos que frenan tu emprendimiento, ya sea de tipo legal, impositivo o normativo?

Y recuerda que, aunque no puedas ejercer influencia sobre estos cambios, sí puedes estar más preparado para enfrentar el riesgo que suponen y para tomar mejores decisiones. (O)