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Jorge Glas y Nilsen Arias se reunían al menos una vez al mes, según confesión judicial en Estados Unidos por los sobornos de Petroecuador

Bajo juramento, Arias admitió que recibió coimas y confirmó la participación de Xavier Rodríguez Rodríguez, alto funcionario del Ministerio de Hidrocarburos.

Nilsen Arias Sandoval fue gerente de Comercio Internacional de Petroecuador durante el gobierno de Rafael Correa.

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El esquema de sobornos que funcionó en Petroecuador durante el mandato de Rafael Correa se va aclarando. El gerente de Comercio Internacional de la estatal petrolera en ese Gobierno, Nilsen Arias Sandoval, confesó en Estados Unidos los detalles de cómo se formó esa estructura de corrupción.

El testimonio de Arias se dio dentro del juicio en contra del mexicano Javier Aguilar, exejecutivo de la comercializadora Vitol, acusado de entregar alrededor de $ 1 millón en sobornos a funcionarios ecuatorianos y mexicanos. El proceso se lleva a cabo en la Corte del Distrito Este de Nueva York.

Ante el Gran Jurado, Arias admitió bajo juramento que recibió sobornos no solo de Vitol, sino también de Trafigura, Gunvor y Sargeant Marine. Según el portal Primicias, que tuvo acceso a parte de esa confesión, Arias también confirmó la participación que tuvo Xavier Rodríguez Rodríguez, quien tuvo altos cargos en el Ministerio de Hidrocarburos en los gobiernos de Rafael Correa y Lenín Moreno. EL UNIVERSO reveló el involucramiento de este funcionario en una investigación publicada en noviembre de 2022.

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30-10-2017. El exsubsecretario de Hidrocarburos Xavier Rodríguez Rodríguez dio una conferencia en la Universidad Central del Ecuador. Foto: Ministerio de Minas y Energía. Foto: Foto: Ministerio de Minas y Energía.

Arias también atestiguó que coordinaba su trabajo no solo con el Ministerio de Hidrocarburos, sino directamente con el entonces vicepresidente de la República, Jorge Glas Espinel, con quien se reunía “al menos” una vez al mes, agregó Primicias.

Glas se encuentra prófugo de la justicia, luego que se le negó un pedido de prelibertad dentro de los casos Sobornos y Odebrecht, y que se le dictara prisión preventiva por el caso Reconstrucción de Manabí. La última vez que se conoció de su paradero fue en la Embajada de México en Quito.

Por su parte, el expresidente Correa se ha desmarcado de Arias. A inicios de año se refirió a este caso como “el refrito distractor”, en su cuenta de X (antes Twitter). Y agregó: “De un corrupto como Nilsen Arias arman toda una narrativa para salpicar a todos”.

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Asimismo, en octubre del año pasado descalificó a una caricatura de Bonil afirmando: “Ahora Nilsen Arias, gerente de comercio internacional de Petroecuador puesto por los marinos, ha sido ‘correísta’ y ‘hombre de confianza’. ¡Sinvergüenzas! Ojalá diga ‘todo lo que sabe’. Lo lindo de no tener rabo de paja”. Arias fue gerente de Comercio Internacional entre 2010 y 2017.

Arias también está siendo procesado en Estados Unidos y se declaró culpable en enero de 2022, según consta en el sistema judicial de ese país. El Departamento de Justicia lo acusa de haber recibido $ 17,7 millones. Aparte, Arias enfrenta un proceso en Ecuador por presunto cohecho.

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Con base en documentos judiciales, EL UNIVERSO pudo rastrear $ 16,8 millones que Arias recibió en cuentas de varias sociedades offshore. Este Diario ubicó 28 sociedades relacionadas con Arias, su esposa, sus hijos y su hermano Cristian, domiciliadas en ocho jurisdicciones.

El caso Vitol al descubierto

En su declaración judicial, Arias también reveló que, dentro de la estructura de corrupción, él usaba el alias Gordo y Jugo, y que los sobornos eran nombrados en las comunicaciones como “comisiones”, de acuerdo con la publicación de Primicias.

Según este medio, Arias se centró en cómo estructuraron los negocios de Petroecuador para beneficiar Vitol. El exejecutivo declaró que las conversaciones con Xavier Rodríguez se dieron en 2015, pues él estaba interesado en que Vitol mantenga negocios con Petroecuador. Para lograr esto, agregó, usaron a la estatal omaní Omán Trading International (OTI) como fachada para venderle a largo plazo $ 300 millones en fueloil, que fue transportado y comercializado por Vitol. El negocio se concretó en 2016.

Arias también confesó que tanto los hermanos Antonio y Enrique Peré Ycaza como el holandés Lionel Hanz participaron como intermediarios para lavar los sobornos. Estos ya se declararon culpables en Estados Unidos. Antonio Peré también fue llamado como testigo en el juicio en contra de Aguilar. Su confesión se inició el 11 de enero pasado. (I)

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