Frente al parque de Urdesa, en la calle Circunvalación, se destacan varios pequeños restaurantes llenos de gente joven y de energía.

Debo regresar, puesto que solo probamos uno de los dos que me habían recomendado. Estuvimos en Jurgers Burger, y probablemente nos topamos con la mejor hamburguesería de la ciudad, o en todo caso, una de las mejores, sin duda.

Tienen una pequeña carta de cocteles y así iniciamos. Recomiendo el Moscow Mule, que estuvo fantástico, y el Rum Fashioned, igual que un Old Fashioned, Bitter y sirope, pero ron en lugar de whisky.

A las mujeres de la mesa, el que más gustó fue Jurger Spritz, a base de Gin Crespo rosado, Martini y Ginger Beer.

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La hamburguesa empieza y termina por una buena carne. El pan es muy importante, pero lo central del plato es la carne, quizá la fortaleza de Jurgers. Las elaboran en casa, moliéndola ellos mismos, utilizando tres cortes distintos. Uno magro y los otros más grasosos, todos de origen nacional, para llegar a un porcentaje de grasa en el producto final cercano al 20 %. A mi juicio, las mejores hamburguesas son las que están entre el 20 y 25 %.

La carne no lleva ningún aliño ni adobo, salpimentada solamente al momento de ir a la plancha.

Algunas de estas hamburguesas llevan queso cheddar. Gracias a Dios utilizan buena calidad de materia prima, por lo que no está presente el queso imitación cheddar sintético, con sabor a una mezcla de colorante, sal y plástico, que la gran mayoría de restaurantes suelen usan, al que lastimosamente han acostumbrado a los comensales.

La Smasher fue mi favorita. Con pan de papa, queso cheddar, cebollas, pickles, y la salsa “secreta” J Sauce, que es una evolución o una variación de la salsa tártara.

La más interesante fue la Cruncher, por la textura que le daban las cebollas caramelizadas crujientes, con un pan brioche muy suave y delicado, utilizando un queso poco común en estas combinaciones, Pepper Jack.

Probamos también la llamada Jammer, más tradicional, con queso cheddar, bacon jam y J Sauce, salsa presente en muchas de sus preparaciones.

Sería ideal que al tomar la orden se le dé al cliente la opción de escoger el término de su carne. Cuando esta es de buena calidad como en Jurger, es preferible comerla término medio o tres cuartos.

Las papas fritas son también mucho mejores que lo que se encuentra normalmente en una hamburguesería, más cocinadas y crujientes. Sus salsas también hacen la diferencia. Las papas aniñadas tienen aceite de trufas y queso parmesano y las papas salvajes queso cheddar, cebollas caramelizadas y J Sauce. Con una decoración y ambiente juvenil, desenfadado y acogedor, Jurgers Burger es una buena opción.