El amor es un tema extenso que sigue siendo objeto de estudio por algunos especialistas. Para la famosa psiquiatra y escritora Marián Rojas, es la mejor terapia y el mejor antídoto contra el sufrimiento y la enfermedad, contra la muerte y el duelo.

El fin de la relación, sugerencias desde la psicología para una ruptura pacífica y con gracia

Ginger Ruiz Guerrón, psicóloga clínica, dice que el amor es un camino que se traza. “La palabra amor viene a representar una de las emociones más complejas”.

En la sociedad suelen existir pensamientos coloquialmente aceptados como una verdad absoluta; una de ellas determina que en la vida solo existen tres tipos de amores: el primer amor que es el idealista, el segundo amor por necesidad y el tercer amor que es el definitivo. “Es peligroso tener estos criterios de que existen solo tres amores o de que existe un amor de una forma, porque te sitúan en un punto de que si no lo logras te frustras”, expresa Miguel Ángel Ochoa, psicólogo de Psycolearning.

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El profesional recuerda que el amor, más allá de estas teorías infundadas, implica una decisión personal. “Esto implica una responsabilidad, porque así como tú estás entregando tu afecto, tus ilusiones, tus proyectos de vida, hay una persona que también te está entregando los suyos y debes asumir la responsabilidad de trabajar en conjunto todos estos proyectos personales”, detalla.

La verdadera diversidad: ¿cómo vencer los prejuicios?

Volver a tener la capacidad de amar y sentirse listo implica un aprendizaje personal, implica que se valida como persona y significa que está listo para volver a confiar, ya que esto último es la base de las relaciones interpersonales. “Me siento listo para volver a amar cuando he entendido la noción del amor, he comprendido y he hecho un proceso de autoconocimiento de qué cosas yo deseo”, menciona Ruiz.

Antes de volver a amar se debe estar consciente de las cosas que cada persona debe mejorar, sanar y desear en una relación. “Estos factores será importante identificarlos, trabajarlos, analizarlos, para que luego no se conviertan en un patrón de conducta en todas las relaciones posteriores”, indica Ruiz.

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El tiempo

No hay un tiempo exacto o regla para definir cuándo es hora de volver a amar, esto dependerá de muchos factores individuales. “Cada uno tiene sus propios tiempos, sus propios ritmos, sus propios aprendizajes y sus propios procesos de duelo... cada uno gestiona el dolor de diferentes formas”, menciona Ochoa.

Por su parte, Ruiz recuerda que el fin de una relación conlleva a un duelo que no tiene tiempos definidos. “Ante la elaboración de esa pérdida, no hay un tiempo cronológico, no hay un tiempo estandarizado, depende de las habilidades emocionales que cada uno posee, de la capacidad resiliente que cada uno tiene”, señala.

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Antes de preguntarse si está listo o no, hay que entender que las perfecciones no existen, pues el amor de pareja va más allá de una cuestión solo de ideales. “El amor no se trata de medias mitades, ni se trata de vasos medio llenos, porque cuando hablo de un vaso medio lleno que viene otro y lo completa, en algún momento uno de los dos va a quedarse con menos de lo que tenía”, sostiene Ruiz.

Señales: ¡Estoy listo!

Cuando alguien declara que se siente listo para volver a amar podría estar experimentando una sensación de reconciliación con el pasado, con el yo interior y con un futuro lleno de empatía, compresión y confianza. Estar listo sin duda es sanar heridas internas, es producto de un trabajo personal, a veces con creces. Ochoa identifica las siguientes señales para saber si ya está preparado.

  • El perdón: ¿Has logrado perdonar a la otra persona y perdonarte también a ti en ese proceso?, es la pregunta que toda persona debe hacerse antes de volver a enamorarse e incluso iniciar una nueva relación. Aunque suene distópico, perdonar a su expareja lo ayudará a empezar una nueva etapa amorosa de manera sana. “Si consideras que el perdón aún no lo logras del todo, puede ser que si tienes una nueva relación traigas a colación siempre estas dificultades previas. Si tú logras perdonar tienes la capacidad de perdonar y perdonarte”. Perdonar ayuda a observar en qué falló, lo que significa que puede trabajar en ello y en una próxima relación no caer en los mismos errores.
  • No acecha a su ex: Dejar de revisar las redes sociales de su anterior relación, e incluso crearse cuentas falsas para hacerlo, es una señal de que ese pasado está superado y que por lo tanto su corazón podría estar más que dispuesto a una nueva oportunidad. “Si aún necesitas buscar las páginas de esta persona, si necesitas aún encontrarte con esta persona, así sea por redes sociales, y te moviliza, aún no estás listo”.
  • Pasado resuelto: Si cada vez que alguien le menciona a esa persona (su ex) le genera tristeza, enojo o algún tipo de sentimiento, es una clara señal de que aún no está listo. En este apartado también ingresa el hecho de generalizar que todas las personas son iguales, o incluso de buscar en la nueva pareja elementos de la relación anterior. “Si aún sigues pensando desde este enojo o este resentimiento que todas las personas son de la misma forma, es una señal de que aún no estás listo”, indica Ochoa.

Volver a amar en la adultez

Una madre, padre soltero o persona divorciada podría enfrentarse a más dificultades para volver a empezar. Algunos no dan este paso por varios factores: miedo a la reacción de sus hijos, sienten que están abandonando su papel de padres, o toman la edad como algo determinante (el mal dicho “se te pasó el tren”).

Pero este último factor solo es un mito. “Resulta ser que tienes muchos más recursos que en la juventud. Es cierto que se vuelve más difícil conseguir pareja a cierta edad, pero no por la falta de madurez, sino más bien por los temores o por los prejuicios que la sociedad te impone”

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¿Qué pasa si nadie ‘me mueve el piso’?

En algunas ocasiones el no sentirse listo para amar puede convertirse en una situación que puede llegar a afectar en algunas áreas de su vida, lo que significa que sí requeriría de la intervención de un profesional. “Si un conflicto de este tipo te toma más de un año, y además de eso interfiere o afecta en tus otras áreas de desarrollo, como el trabajo, los estudios, si puede ser una dificultad en la que requieras un acompañamiento psicológico para poder revisar cuáles son esos elementos que no puedes aún trabajar, que te cuestan de una u otra forma darle solución”, explica.

“Tal vez aún estoy en un punto de mi vida en donde me falta aún descubrir qué es el amor”, indica. (I)