Las ventas de las empresas cayeron drásticamente hasta en un 50 % en Ecuador durante el confinamiento decretado a partir de marzo de 2020 debido a la pandemia del COVID-19.

Para enfrentar esa afectación económica el Gobierno de Lenín Moreno promovió la Ley de Apoyo Humanitario, viabilizando la depuración de las nóminas con el despido intempestivo sin indemnización de miles de personas con el propósito de evitar la quiebra en el sector productivo.

Publicidad

Estas desvinculaciones laborales llevaron a una reducción del número de personas que tienen un empleo con seguridad social (bajo relación de dependencia), es decir, que cuentan con afiliación al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

El registro estadístico de empleo en la seguridad social que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) cada mes incluye a las personas empleadas bajo relación de dependencia, los trabajadores independientes, los que son parte del Seguro Social Campesino y las afiliaciones del empleo doméstico.

En febrero de 2024 había 3′226.722 personas con empleo registrado en la seguridad social, 2,5 % menos que en el mismo mes de 2020 (antes del confinamiento por la pandemia) cuando sumaron 3′307.988.

IESS suma aportes de más de 3.000 jóvenes: suben afiliados que dan contribución completa y bajan semicontributivos

Publicidad

La disminución refleja como la economía no logra ubicar a las personas que se van sumando al mercado laboral tras culminar sus estudios secundarios, en un país con todavía un alto porcentaje de población joven que ejerce presión para encontrar empleo.

La comparación debe hacerse entre los mismos meses de cada año ya que la economía demanda más o menos empleos, según la época. Por ejemplo, hay un repunte a partir de los meses de octubre y noviembre de cada año y el resto de meses disminuye.

Si solo se toma en cuenta al mes de febrero de cada uno de los años del periodo 2009-2024, el del 2015 fue cuando hubo más personas con empleo registrado en la seguridad social, un total de 3′363.982.

Este indicador, que se basa en registros reales, excluye a los afiliados al régimen voluntario, pensionistas (jubilados) y los del régimen de las trabajadoras no remuneradas del hogar, que mayormente son amas de casa.

La falta de afiliación afecta los ingresos del IESS, lo que repercute en los servicios que finalmente ofrece esta entidad.

Si solo se toma en cuenta a los afiliados bajo relación de dependencia del sector público y privado, estos pasaron de 2′659.075 en marzo de 2019 a 2′611.597 en el mismo mes de este 2024, es decir, actualmente hay 47.478 menos empleados con seguridad social, según las cifras oficiales del IESS.

¿Cómo realizo el aviso de salida de mi afiliación voluntaria en el IESS?

Los afiliados sin relación de dependencia que incluye a los independientes, pasantes y artistas y gestores de cultura sí han aumentado de 272.241 en marzo de 2019 a 298.291 en el mismo mes de este 2024.

Pero al sumar los cotizantes bajo relación de dependencia y los que no la tienen, igual se evidencia una reducción.

El total de personas afiliadas al IESS como asalariadas y sin relación de dependencia (independientes) fue de 2′931.316 en marzo de 2019 y en el mismo mes de este 2024 llegó a 2′909.888, lo que implica una reducción menor al 1 %.

IESS da más plazo a patronos en mora y busca reducir parte de una abultada deuda que llega a $ 2.530 millones

Alberto Acosta Burneo, analista económico y editor de la revista Análisis Semanal, considera que las empresas recuperaron sus ingresos por encima de lo que obtenían antes de la pandemia y se adaptaron a realizar las labores con menos personal.

“Luego que se acabó la bonanza petrolera en 2014 los indicadores de empleo se deterioraron significativamente... Después vino la pandemia en 2020 y se produce una caída dramática, a partir de entonces, desde el 2021 empieza a recuperarse la situación del mercado laboral y sigue una tendencia hacia la mejoría, pero todavía estamos lejos de los niveles de 2019 y muchísimo más lejos de lo que había en 2014″, asegura.

El número de personas afiliadas a la seguridad social bajo relación de dependencia o sin ella pasó de 2′876.632 en marzo de 2023 a 2′909.888 en el mismo mes de este año, lo que implica 33.256 empleos más con seguridad social (1,16 % de aumento), logro alcanzado en el actual régimen de Daniel Noboa, pero insuficiente para llegar a los niveles del 2019.

“La bonanza petrolera muy mal manejada nos dejó como herencia la necesidad de ajuste debido a un Estado muy grande, ningún político ha querido tomar los correctivos rápido, se ha preferido un gradualismo extremo y seguimos pagando las consecuencias. El ajuste todavía no termina, este implica pasar de un país que durante la bonanza se acostumbró a un estado que gastaba e invertía mucho y de repente se queda sin plata, la inversión se desploma y el crecimiento se reduce a un mínimo”, asegura Acosta.

Las inversiones generadores de empleo, agrega, están estancadas. “La inversión pública ha venido cayendo y durante la década de la bonanza petrolera en lugar de abrir las puertas a la inversión privada más bien se cerró”.

Un caso palpable es el sector energético nacional: “En la misma Constitución del 2008 (vigente) se establece que este sector tiene que ser un monopolio estatal y eso pasa en algunas áreas”.

El efecto, dice Acosta, es que la inversión privada no ha tomado la batuta sin acoger el espacio que dejó la inversión pública.

La inversión total en la economía apenas aumentó 0,5 % en 2023 con respecto al 2022. “Lo que es insuficiente para regresar a los niveles del 2019 y ni se diga al nivel de la bonanza petrolera. Entonces, una economía con poca inversión significa que la producción no crece rápido y no hay generación de empleo”, indica Acosta. “Esa es una causa de fondo”.

La legislación laboral rígida, afirma, tampoco ayuda al mejor ajuste entre la oferta y demanda de trabajo.

José Endara, experto en mercado laboral, indica que evidentemente aún estamos en un proceso de recuperación de las pérdidas de puestos de trabajo que se tuvo con la pandemia.

“Si bien ya se está llegando a los mismos niveles que teníamos en 2019, uno de los aprendizajes para las compañías del sector privado durante la pandemia es aprender a ser más eficientes con menos recursos. Eso también influye en que las compañías han llegado a los mismos niveles de ingresos prepandemia, pero siendo más eficientes en la medida de utilizar el menor recurso humano posible”.

Esto no significa que luego de la pandemia no se haya hecho un esfuerzo por tener mayor contratación, expresa Endara: “No tenemos el atractivo de inversión que tampoco teníamos antes de la pandemia”.

Hay que reconocer que ya existen formas de contratación que generan cierta flexibilidad, agrega el especialista, pero “sí es importante seguir generando metodologías de contratación que permitan al empleador conocer a sus trabajadores por un periodo de tiempo para luego finalmente ofrecerles una estabilidad total”.

Se deben establecer mecanismos de contratación que respeten los derechos laborales desde el primer día, especialmente la afiliación al IESS, pero permitiendo cierta flexibilidad en la estabilidad, plantea Endara. “Si bien se los contrate de inicio con todos los derechos y seguridad social, debe existir flexibilidad en la permanencia”.

Estas son las tres vías por las que se pueden imponer sanciones por la no afiliación al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social

¿Cuál es el salario promedio de las personas que tienen empleo con seguridad social?

Hay menos personas empleadas con seguridad social, pero aquello no se evidencia en mayor medida en las recaudaciones de los trabajadores afiliados debido a que el sueldo básico aumenta cada año.

El salario promedio de los afiliados al IESS pasó de $ 744,62 en febrero de 2019 a $ 828,16 en el mismo mes del 2024.

AñoSueldo mensual
2014$ 655,22
2015$ 686,04
2016$ 702,44
2017$ 720,49
2018$ 736,81
2019$ 744,62
2020$ 752,53
2021$ 756,76
2022$777,26
2023$ 809,66
2024$ 828,16

Fuente: Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social

El número total de personas afiliadas activas al IESS se ha incrementado en marzo de 2024 con respecto al mismo mes del 2019 (antes de la pandemia) si se suman a los que cotizan a través del régimen voluntario, a las trabajadoras no remuneradas del hogar (modalidad semicontributiva) y a los del Seguro Social Campesino.

Estos pasaron de 3′695.378 en marzo de 2019 a 3′762.702 en el mismo mes de este 2024. (I)